La destrucción
"Hogar. Nunca tuve uno. Honestamente, resulta complicado explicarles a mis amigos que duermo en el bosque. Más lógico creerlo por la falta de amigos que por la falta de bosque. Duermo tan poco apenas me percato, he saltado de un sitio a otro.
¿Por qué tenemos que cuidar de ella? No lo entiendo mamá...
¿Causa risa el escuchar a un indigente hablar de hogares? O es pura imaginación inclinada al desasosiego si acaso creo veo y no lo creo, todo se está desmoronando, y esta vez no es solo un sueño.
Ven aquí, cariño... No tienes porqué tener miedo. Tú saliste de la basura. Tú ya no le temes a la porquería...
Hay un problema en la actualidad. Esto se debe a que entre tanta basura degenerativa, los niños hoy no tienen ganas de leer. Cabe esto desde leer un libro, hasta leer a la gente.
Porque... se puede leer a la gente, como se lee un libro. Sabrás identificar a un monstruo, pues en todas partes hay. ¿Sabrás, entonces, qué hacer cuando él hable contigo?"
Hambre... Hambre...
"Atroz agujero de oscuridad que traga y traga cuanto se le planta de frente, pero incapaz de comunicarse con alguien más, lo hace contigo. Verdadero canival por aquí; gestor de alimentos tristes, veleidades de todo tipo encerradas allí, esperando la volición requerida para darle fin a algo: Tu ingenuidad"
Sueños... Sueño...
"Pregunta... Pregúntale a la gente, si están convencidos de lo que quieren hacer mañana.
Cuando surja la oportunidad, el cielo se tornará gris, y se irá degradando, hasta culminar en insaciante oscuridad".
Pienso que nada es realmente lo que se ve...
"Lluvia... intensa lluvia provendrá del suelo,
arrastrando personas y pedazos de la tierra, mientras, al mismo tiempo, ella encontrará buenos momentos para jugar en los columpios".
Pienso que la vida sí tiene un fin... ( Dijo desolada.) Pero... sí,
pronto estuviera por terminar la vida... ¿Cuál era el fin, antes de eso?
"Habla... ¿Habla del fin de los tiempos? ¿O sólo habla conmigo?
El fin del principio; de eso hablo yo. ¿Con qué fin naces, antes de morir? Con qué objeto te sientas tranquila a columpiar de tu cuerpo, en un atardecer que húmedo lleva personas arrastrando por el aire. Será sincero no sentir nada. Pero, ¿será sincero verlos morir, siendo consciente de que a este, tu mundo, eres tú y nadie más quien me ha invitado a venir?"
Me llamaron muñequita... Me dieron mi lugar y me recogieron de la basura...
"Vive... Aún así, vive en ti la moción de regresar a la escuela...
Volver a hablar con ellos; escuchar sus travesías más memorables.
Que se rían un poco y jueguen como niños que son, no debería hacerle daño a nadie...
Pero juegan contigo y se ríen de ti..."
¿Morirán todos, cuando tú aparezcas, vorágine de ilusión?
"Muerte... Huele a muerte desde que me llamaste.
Morirían todos y hallarías calma profundamente.
Un vórtice de sangre irradiaba color, trasladando su olor, repartiendo el hedor y oscureciendo a la luna, iluminando el dolor que extraños seres, ajenos a mí, a ti te habían lastimado.
Los ojos te habrían alcanzado y en tus sueños me viste, pidiéndote permiso para cruzar. Trajiste el atrapasueños que te pedí y estabas a punto de dármelo.
Son los ojos las ventanas del saber. Necesitaría uno de los tuyos, y por eso trajiste un cubierto a tu cama, después de cenar, con el que firmemente atravesarías tu rostro, y me dejarías pasar...
¿Estás lista?"